Su deceso se confirmó en una clínica del norte de Barranquilla.
Músico, instrumentista y apasionado compositor. Para quienes lo conociero o escucharon su música, incontables son las cualidades para definir la impecable trayectoria de Pedro ‘Ramayá’ Beltrán, un artista colombiano que dedicó su vida al caribe y al folclor.
Para Jorge Luis Jimeno Ortega, músico colombiano el “maestro pedro ramayá fue un revolucionario de nuestra música. Una interpretación limpia, una creatividad. La creatividad y esa picardía que tenía para tocar. Vamos a seguir conservando su legado con la cumbia moderna para que sus música siga presentes”.
Fue en 1930 cuando el corregimiento Patico, en Bolívar, vio nacer al maestro que años después, se convertiría en la leyenda viva de la cumbia y el máximo exponente de la flauta de millo.
“Me centro en ese legado cultural que nos deja mi abuelo. Sus nietos que quedamos como herederos para todos los que vivimos de esto porque este es nuestro modo de vida. Tengo la fundación cultural nietos de pedro ramayá dedicada a la preservación de las enseñanzas que nos ha dejado el maestro”, sostuvo Ramiro Beltrán, nieto del foclorista.
Su revolucionaria propuesta musical, marcada por la autenticidad y la pasión por preservar la cultura, llevó los instrumentos de viento a escenarios internacionales: “La rebuscona. El mico ojón … sus grandes éxitos. Como la teniente rada, la clavada, muchos éxitos que están en la memoria musical de nuestro folclor y que seguirán siendo éxitos del carnaval”.
Su inmenso aporte a las sonoridades y la identidad del caribe convirtieron a Pedro ‘Ramayá’ Beltrán en Rey Momo del Carnaval de Barranquilla en el año 2002, un legado que se mantendrá vivo en el sonar de cada cumbia a través de todas su generaciones.
Pedro ‘Ramayá’ Beltrán, el conocido ‘Rey de la flauta de Millo’, murió a sus 96 años en una clínica de Barranquilla, donde ingresó hace dos semanas por afecciones de salud.
Según sus familiares, debido a su avanzada edad, había registrado complicaciones que derivaron en inconvenientes con su salud respiratoria.
Las honras fúnebres del maestro se cumplieron en un cementerio del sur de Barranquilla.


